pensamientos que crean


Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado"
Buda

Así como uno es, así será nuestro mundo. Todo en el universo es el reflejo de nuestra experiencia que tenemos interna. Poco afecta lo que está afuera, porque todo es una copia de tu propio estado de conciencia.

Aquello que tenemos en nuestro interior es lo importante, y es a lo que debemos prestarle más atención, ya que todo nuestro exterior no es y será un reflejo de todo lo que arda dentro de ti.

Para que algo pase a convertirse algo de ti, debes pasarlo por los filtros de tu propia experiencia.
Tus pensamientos, aspiraciones y deseos configuran nuestro mundo.

Todo lo que hay en el universo, de alegre, de hermoso, triste, doloroso, feo, está nace dentro de ti.

Con tus pensamientos puedes construir o tirar a perder tu vida, tu universo, tu mundo. a medida que creas tu vida interior mendiante el poder del pensamiento, tu vida exterior y circunstancias se transforman en consecuencias.

Todo lo que mantengas en tu corazón, lo expresarás, más pronto o más tarde, gracias a la inevitable ley de la reacción, que formamos para nuestra vida exterior.

Cada alma atrae lo que es suyo y nada puede llegarle que no lo sea. Para darse cuenta de esto hay que reconocer la universalidad de la ley divina.

Los incidentes de toda una vida, tanto constructivos, como a los que son destructivos, se sienten atraídos a ella por la casualidad y el poder del propio pensamiento interno.

Así como sean tus pensamientos, de igual forma será tu personalidad. Y el mundo que nos rodea, ya se animado o inanimado, tendrá el aspecto que hemos diseñado en nuestros pensamientos.

"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado". Buda quiso decir que si un hombre es feliz, lo es porque mantiene pensamientos felices; y si siente miserable, es porque en él mantiene pensamientos débiles y desalentadores. Así de sencillo.