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| "Entre más agradecemos más recibiremos" |
El proceso de la reprogramación mental, comienza en una sola palabra: Gratitud.
El sentimiento que genera la gratitud es muy poderoso. La falta de gratitud, hace que muchas personas por más que organicen sus vidas de todas las formas posibles continúan en la pobreza.
Es muy sencillo de entender, cuanto más cerca vivimos de la fuente de la riqueza, más riqueza atraeremos.
A medida que con más agradecimiento fijemos nuestra mente al supremo, cuando nos llegan cosas buenas, más cosas beneficiosas recibiremos y vendrán más rápidamente.
Si no haz practicado este pensamiento de gratitud, el cual brida a toda tu mente una armonía más intima con las energías del universo. Las cosas buenas que has obtenido te vienen a lo largo de la línea de obediencias a ciertas leyes, igualmente suceda con lo malo, pero vamos a concentrarnos completamente en lo positivo. La gratitud encaminará a tú mente por los caminos por las cuales llegan las cosas y te mantendrá en estrecha armonía con el pensamiento creativo.
Soló la gratitud puede mantenerte mirando hacia el todo y te evita que caigas en el error de pensar en el abastecimiento como algo limitado; hacerlo sería fatídico para tus esperanzas.
Existe una ley de la gratitud, y es absolutamente necesario que la cumplas, si quieres conseguir los resultados que buscas.
Está ley es el principio natural en que la reacción y la acción está siempre equilibradas, manteniendo direcciones opuestas.
El agradecimiento de tu mente al supremo es una liberación de fuerza; no puede dejar de alcanzar a aquel a quien fue dirigido, y la reacción es un movimiento instantáneo hacia ti.
Si la gratitud es fuerte y constante, las cosas que quieres se verán atraídas hacia ti. Debes ejercer una constante actitud de agradecimiento porque eso es lo que te mantendrán conectado con el poder.
Pero el valor de la gratitud no consiste solamente en conseguir más bendiciones en el futuro.
Sin gratitud no puedes esquivar, por mucho tiempo, el pensamiento de descontento respecto a que las cosas sean como son.
En el momento que permites morar en tu mente ese descontento, comienzas a perder el juicio. Si fijas tu atención en lo corriente, lo ordinario, lo pobre y en lo sórdido y mezquino entonces tu mente toma la forma de esas cosas. Luego transmitirás esas formas o imágenes mentales a lo inmaterial, y lo común, lo pobre, y lo sórdido y mezquino llegará a ti.
Permitir a tu mente morar en lo inferior es hacerse inferior y rodearse con cosas inferiores.
Por otra parte, para fijar la atención en lo mejor debes rodearte de lo mejor y convertirte en lo mejor.
El poder creativo que está dentro de nosotros nos hace a imagen y semejanza de aquello a lo que prestamos nuestra atención.
La mente agradecida está constantemente dispuesta a lo mejor; por lo tanto, tiende a convertirse en lo mejor; toma la forma o carácter de lo mejor, y recibirás lo mejor.
También la fe nace de la gratitud. La mente agradecida continuamente espera buenas cosas, la expectación se convierte en fe. La reacción de la gratitud sobre nuestra propia mente produce fe; y cada oleada de agradecimiento aumenta la fe.
Quien no tenga un sentimiento de gratitud no puede conservar mucho tiempo una fe viva. Y sin una fe viva no puedes enriquecerte por el método creativo.
Es necesario cultivar el hábito de ser agradecido por cada cosa buena y dar las gracias continuamente.
